jueves, 13 de mayo de 2010

Se terminó el desierto

Falta una semana, faltan 5 días, faltan 3 días, faltan 2 días, sól quedan unas horas... y LLEGÓ EL MOMENTO.
Ese momento con el que cientos de miles de aficionados en España llevábamos soñando muchísimo tiempo. Han sido muchos años de disgustos profundos, de varapalos y de frustrados deseos del clásico ''Este año sí''.
Particularmente, he de decir que me resulta difícil narrar con palabras estos momentos, hay que vivirlo, hay que sentirlo.
Cuando vi a Antonio López levantando la Copa, a parte de llevar una hora con los pelos de punta, recordé la cantidad de domingos que salí de la Cafetería Géminis de mi pueblo cabizbajo y echando cuentas afligido por los puntos perdidos.
Recuerdo el día del Bolton, el día del Oporto, el día de la semifinal de copa contra Osasuna, los cuartos de final de Copa perdidos contra Valencia, Sevilla y Recreativo, el gol de Tamudo, los dos goles del Zaragoza en la temporada 2003/2004 y, sin mirar tan atrás, los temidos partidos de principio de esta misma temporada.
Tocar el cielo es una experiencia que puedo decir que he vivido tras el gol de Forlán. Fue despedirse de la condición de pupas, fue despedirse de tantas desgracias que nos han perseguido en los últimos minutos de tantos y tantos desafortunados partidos.
El partido fue de leyenda, de los que son dignos de una final europea de la talla de la Europa League, una competición que, pese a ser la hermana pequeña de las competiciones de clubes europeas, ha visto pasar a equipos como el Líverpul, la Juventus de Turín, el Sporting de Lisboa, el Valencia, el Villarreal, el Galatasaray, el Hamburgo y otros tantos históricos europeos. Ha sido una competición cara y el triunfo colchonero ha sido inmensamente meritorio.
No podemos olvidarnos de tantos jugadores que han contribuido, aunque muy paulatinamente, a ir acortando las distancias con la gloria perdida durante los últimos años. Hablo de Maniche, de Maxi ''La Fiera'' Rodríguez, de Martin Petrov, de Demis Nikolaidis, de Fernando Torres y alguno más que me quedo en el tintero.
La generación de veintiañeros y aledaños hemos podido ir a Neptuno y vivir la grandeza de este equipo en primera persona. Aquellas historias que nos contaban nuestros padres sobre la final de la Copa de Europa contra el Bayern, aquellas ligas, el doblete que viví con solo 5 años... se convirtieron en leyenda; y la leyenda, en mito... pero ahora lo hemos podido vivir. Hemos comprobado que la leyenda es cierta y que la realidad supera todo tipo de ficción.
No quiero ni imaginar otros 14 años sin títulos, espero que la espera, esta vez, sea de solo una semana, y que el Bayern reciba su venganza en la Supercopa de Uropa.
Gracias Padre, por haberme hecho del Atleti.

lunes, 29 de marzo de 2010

Tres años sin ti




Como bien dice el sabio refranero castellano del que siempre se puede tirar para cualquier cosa sin recibir jamás defraude alguno, el tiempo lo cura todo.


Y es que la cuarta dimensión atrás deja todo y a todo mortal fuerza a olvidar viejas preocupaciones para en cosas nuevas centrarse e ir sumiendo a cada uno de todos ellos en una constante renovación de cuerpo y mente para, años después, decir: ''Ha llovido mucho desde entonces''.


Esa frase entono yo ahora con nostalgia y melancolía: ''Ha llovido mucho desde entonces'' pese al dudoso cambio climático y pese a que tres años no son una cantidad escandalosa.


El querido lector, si lo hubiere (y englobo también a las personas cuya pareja de cromosomas número 23 es XX y no XY, aunque la inteligencia de Bibiana no le alcance para entenderlo) se estará preguntando qué es ese misterioso objeto de la redacción de la actualización presente del blog de este tío: ¿Una mujer?, ¿Un familiar?, ¿Un amigo?...


Están equivocados. No recuerdo exactamente cuándo pasó pero sé que fue en 2007 y, calculo, en los meses de abril-mayo cuando Yo, Fernando y no sigo, me dirigí hacia la tienda más cercana a mi casa (de esas que antaño llamaban de Ultramarinos) para disponerme a ejecutar la operación comercial de compra del desayuno del día siguiente: UN PAQUETE DE CEREALES MEGA DE PASCUAL. Hasta ahí, todo bien... el problema vino al día siguiente, o probablemente esa misma noche... cuando tuve la idea de hacer una cosa con el paquete de cereales que, quizás, nunca debí hacer: abrirlo.


En esas décimas de segundo observé una imagen tan desagradable como la de visualizar un fantasma debajo de la cama de tu alcoba, mis cereales tenían una forma ligeramente distinta a la que habían tenido durante la década anterior desde la que me venían acompañando en cada mañana.


Fue ahí, y no en otro momento, cuando las peores sospechas se me vienen a la sesera. Los cereales, copos de maíz inflado azucarados para la información de mis lectores y lectrices (toma, Bibiana, te hago caso ¿Estás contenta?) tenían la misma forma que el resto de cereales homólogos de otras marcas como los Frosties de Keloggs o los de marcas blancas, véase Carrefún (sí, Cursi, sé que se dice Carrefour) o Erosqui (sí, lo pongo con q ¿Pasa algo?).


Después de aplicar breve y rápidamente los conceptos básicos de la lógica de Aristóteles llegué a la siguiente y nociva conclusión:


''Si mis MEGA de Pascual han adquirido forma del resto de marcas, significa que su sabor pasará a ser el mismo que el del resto de marcas y, por ende, tendré que olvidarme de ellos para siempre y asumir que pasarán a formar parte de mi pasado''.


Aquella vez fue en la que menos ganas de tener razón de todas las que he pasado en mi vida.


Así fue y, desde entonces, otras alternativas de desayuno como las galletas Tosta Rica o las Estrellitas han tenido la difícil misión de hacerme olvidar, lo máximo posible, aquellos legendarios cereales antiguamente llamados SUGAR C, cuyo nombre cambió 1 o 2 años antes de la tragedia, aproximadamente.

Desde entonces, una parte de mi vida cambió. Ningún desayuno volvió a ser lo que era sin su presencia. El sonido del despertador me empezó a causar hastío y pereza en lugar de alegría y emoción de épocas pasadas al imaginarme comiendo mis cereales en breves minutos.

No sé qué fue de ti, me planteé llamar a PASCUAL en su día para preguntarle dónde te fuiste, pero no me atreví y ahora es demasiado tarde.

Estés donde estés quiero agradecerte tantos minutos de buenos desayunos juntos y decirte, ahora que se cumplen tres años desde que me abandonaste, que NUNCA TE OLVIDARÉ.

sábado, 20 de marzo de 2010

Una generación de lágrimas

Corría el año del señor de 1996, fue un sábado 25 de mayo de ese mismo año. El Partido Popular de Aznar había sacado del Poder a Felipe González tras más de una década de mandato, Bill Clinton es reelegido a los mandos de la Casa Blanca, el grupo musical ''The Ramones'' anuncia su disolución, los talibanes afganos toman Kabul, Atlanta se preparaba para acoger una nueva edición de los Juegos Olímpicos a la par de Inglaterra, para la Eurocopa y... el Atleti confirmó su noveno y último, hasta la fecha, título de liga y su primer doblete de su historia.
Era un infante, tenía 5 años y sólo recuerdo algunas imágenes aisladas y borrosas que se me vienen a la cabeza de aquel mágico día a las puertas del verano, a punto de concluir un año en que derramé no pocas lágrimas a su inicio en mis primeros días de cole al ver que mi madre tenía que dejarme sólo con mi maestro, Don Vicente, a quien aún tengo el placer de saludar cuando lo veo por la calle. Ese día, 25 de mayo, yo estaba en casa de mi abuela, recuerdo que mi padre salió a ver el partido y yo tuve que conformarme con ver retransmitido, creo que por tve, el carrusel de partidos de la última jornada de la liga 95/96 en la que Valencia y Atleti se disputaban el título. Con el final del partido recuerdo la invasión de campo y a mí, saliendo a la puerta de la casa de mi abuela a saltar de alegría, el Atleti era campeón de liga y copa.
A la llegada a mi casa mi Padre fue a recogerme, recuerdo cómo me dijo: Fernando, ponte esta camiseta, que es rojiblanca. Era un polo con tres franjas horizontales, la del medio blanca y las otras dos de un color rojo poco vivo. Tras embarcar en el difunto Peugeot 205, entramos en el bar que alberga la sede de la peña Atlética del pueblo y, cuando cierro los ojos, todavía siento tener delante de ellos esa pancarta de la peña atlética montehermoseña y decenas de ornamentos rojiblancos que acompañaban un ambiente festivo con el himno del Atleti sonando de fondo a todo volumen. Los cláxones sonaba, los cohetes invadían el cielo del parque príncipe Felipe de Montehermoso, la fuente era rojiblanca... y es ahí donde mis recuerdos cesan y despierto de un sueño que no se ha vuelto a repetir. Ahí comenzó la peor época de la historia de este glorioso equipo, la época de esta generación de casi veinteañeros que ha llorado mucho y que ha reído más bien poco.
La siguiente temporada, la 96/97, nos hizo disfrutar de un estatus de nuestro equipo que no he vuelto a recordar... los Bollycao regalaban cromos de los futbolistas del Atleti, los mercadillos y puestos de moros se poblaban de colgantes, pulseras y todo tipo de accesorios del Atlético de Madrid en igualdad numérica con Madrid y Barça... La temporada terminó con un 5º puesto y una dolorosa eliminación de la Champions con un gol de Dani Carvalho y un penalti fallado por Esnaider, no vi el partido pero sí recuerdo las palabras de mi padre explicándomelo a su llegada. Era muy tarde el fútbol y había cole al día siguiente, así que mi madre no podía dejarme verlo.
Eran los últimos coletazos de una época dorada que dibujó un ancla en nuestro corazón que se ataría eternamente a los cimientos de esta gloriosa institución que pocas alegrías nos volvería a dar.
A la temporada siguiente, 97/98 arribó al Manzanares el vigente campeón de Europa con la Juve, Cristian Vieri, Il capo Cannoneri, que nos hizo saltar de alegría y darnos muy buenas tardes pero... el Lazio de Roma nos apeó de nuestro sueño europeo en semifinales de la Copa de la UEFA en la que vimos a un Vieri hacer magia con un gol imposible al PAOK de Salónica y eliminar, entre otros, al Aston Villa o al Leicester City. Quedamos séptimos y clasificamos para jugar UEFA al año siguiente, donde volveríamos a llevarnos un importante palo en semifinales, una vez más a las puertas de la final, esta vez ante el Parma, tras eliminar a Real Sociedad y AS Roma. Otras cuantas lagrimitas que pudieron haber cesado con la final de la copa del Rey, ante el Valencia. Pero no pudo ser. Eran ferias en mi pueblo y vi el partido con un vecino pero... el Valencia pasó por encima y... casi.
Meses después, la UEFA decide permitir 4 reprsentantes para la liga de campeones a la liga española, lo que nos permitía soñar con volver a la Champions con el nuevo y reluciente equipazo formado por hombres como Molina, Chamot, Gamarra, Capdevila, Hasselbaink, Baraja, Valerón, Hugo Leal, Solari, José Mari, Kiko y algunos héroes del doblete que pervivían como López, Toni Muñoz o Geli.
La pesadilla comenzó con un aviso en forma de derrota en casa ante el Rayo Vallecano. Las derrotas fueron poco a poco convirtiéndose en el pan nuestro de cada domingo. Siempre con mala suerte, siempre a punto, pero siempre perdíamos... Salvo algún pequeño oasis como la victoria en el Bernabéu, el equipo se hundía y, lo que en principio parecía una broma de madridistas, se convirtió en una dolorosa realidad en Oviedo. Último minuto, penalti a favor del Atleti, Hasselbaink lanza y retiene Esteban... el Atleti del doblete, de los cromos de los Bollycao, de los colgantes de los puestos de moros, de las dos semifinales de UEFA, el que me hizo saltar de alegría en casa de mi abuela... se iba a segunda.
No quiero recordar la final de copa perdida ante el Español, por segundo año consecutivo y con el garrafal error de Toni Giménez Sistach ante Tamudo. El fútbol fue muy injusto con este equipo... le privó de ganar 2 copas, nos quedó 2 veces a las puertas de la final de la UEFA y nos había mandado al infierno.
Un añito en el infierno que se convirtió en 2, tras el gol del Tenerife en la última jornada y la victoria injusta del Betis ante el Recreativo que nos condenó a un año más de dolor en segunda división. En esa misma temporada tuvimos que ver cómo el equipo caía eliminado en semifinales de la copa ante el Zaragoza.
En la temporada 2001-2002 regresó Luis Aragonés y de su mano y de otras como la de Diego Alonso volvimos a primera, una pequeña sonrisa para celebrar nuestro centenario donde nos correspondía.
Luego llegó un desierte de alta sequía como nunca se recuerda en que el Atleti cerró su primera década en la historia sin títulos.
Cada Verano soñábamos con esa frase ''Este año sí'', pero nuestras esperanzas se nos veían prontamente cohartadas entre Patos Sosas, De los Santos, Nanos, Kikis Musampas, Emersons y toda una colección de incompetentes. Recuerdo la derrota en la final de la Intertoto ante el Villarreal, recuerdo la derrota ante el Zaragoza, cuando nos metieron en 2 minutos dos goles que nos privaron de volver a Europa, una Europa que la miràbamos cada vez más lejana. Aquellos partidos contra la Roma o el Aston Villa quedaban muy atrás, más aún los Borussia de Dormund o Ajax de Amsterdam.
La temporada siguiente, con Ferrando en el banquillo, vimos cómo el Osasuna de Pablo García nos apeaba de la copa el semis y cómo cerrábamos una desastrosa temporada en el 12º lugar. La siguiente, con Kezman, Bianchi y compañía, nos volvimos a estrellas con una pobre participación en copa y en liga, 10º clasificado.
Fue con la llegada de Aguirre cuando conseguimos volver a Europa tras una temporada amarga en la que al final nos quedamos 7ºs. Fue menester eliminar al Gloria Bistrita de Rumanía, con más pena que gloria, para regresar a una copa de la UEFA en la que caímos mediocremente contra un mediocre Bolton y con una mediocre imagen. También fuimos apeados de la copa ante el Valencia, en cuartos, con un regalo de Pablo Ibáñez en el partido de ida.
El 4-0 al Schalke 04 nos hizo pensar que volverían las glorias pero, el Oporto se encargó de devolvernos a la tierra.
Así llegamos a esta temporada, mediocre, inmensamente mala en Champions pero... en la final de la copa y el cuartos de la Europa Liga. Ya no lloro en clase porque mi madre se va, ya no juego en el rincón rojo con tente, plastilina, power rangers y playmobils... todo ello ha sido substituido por otros niveles metarregulativos.
El fútbol nos lo debe, el Sevilla ha vibrado con 2 UEFAS, 1 copa y 2 supercopas, el Valencia nos eliminó de la copa del 2008 y nos ganó la final del 99 además de haber levantado 2 ligas, 1 uefa y 2 copas en la última década. El Liverpool ha sido campeón de Europa y un poco ladrón en la Liga de Campeones pasada...
La justicia tiene que existir, la alegría tiene que existir...
Esta generación que ha llorado con al descenso, que ha visto a Toni perder la pelota ante Tamudo, que ha visto a Esnaider fallar el penalti, que ha visto al Oporto eliminarnos de la Champions, que ha visto a los eternos rivales disfrutar, que ha visto el infierno de segunda, que ha sido engañada año tras año con el lema ''este año sí'' merece una alegría.
Copa o UEFA, o las dos... Este equipo merece un título.
Esta generación merece cambiar las lágrimas por risas.

lunes, 1 de marzo de 2010

Rutina y... ¿qué más?


Pues, y una vez más, pese a que no tenía por qué, amaneció como cada día y ese frío y carente de sentimiento alguno sonido de los motores del ferrocarril me transportaba, una vez más, a la rutina diaria. Ésa que, pese a cada jornada la llevas a cabo a rajatabla e incuestionablemente, te convierte en una pequeña mota de polvo en la inmensidad de una capital que te ha convertido en un androide en procesión. Y es que el despertador suena y, entre desayunos, duchas, pequeños y fracasados intentos de estudiar, metro, clases, paseos (si Dios quiere) y noches de ordenador, esperas encarecidamente cada día que un pequeño viento de extrambótico pigmento aparezca de algún lugar atemporal y aporte algo nuevo al circuito que diariamente recorres como una neurona programada por la Providencia. Hoy es uno de esos días en los que el vendaval de luz y de esperanza aplazó su acto de aparición. Tal vez se esté haciendo esperar, tal vez se esté reservando para un momento más adecuado, tal vez.... no exista. Mientras tanto, la poca libertad y las pocas ansias de sueños que nos permite utilizar la recaudadora de impuestos de la vida interior (la Rutina), las gastaremos en seguir esperando esa lluvia de sal que dé sabor a una comida que comes pero nunca te planteas por qué.

Si giras tu cabeza puedes ver en el cielo la luna que cada noche te contempla a la vez que actúa de fidelísima y noble confidente. Exámenes y pruebas duras aguardan mientras que tienes la dificultad de prepararlos con esa magna desgana automática.

En mi condición de garbanzo (probablemente el negro o cura, como se dice en mi pueblo) dentro de una gran olla, desde mi posición de robot programado y automatizado quiero clamar idealistamente esa pizquita de libertad requisito indispensable para decir adiós, aunque sólo sea de manera momentánea, a estos grilletes que tú nos impones, Sra Rutina.

Que el Señor cuide de sus súbditos, perdone nuestros pecados y nos lleve a la Vida Eterna.

Amén.

domingo, 21 de febrero de 2010

La peineta de Aznar

Hace algunos días nuestro ex presidente del Gobierno, José María Aznar, provocó las delicias de aquellos que sentimos náuseas cuando vemos a ciertas pandillas de calamares (pero sin sabor) ladrando, al modo del más baboso de los perros, consignas faciloides, sencilloides y faraónicamente demagógicas.
Eso fue lo que hacían una serie de, ut supra dixit, calamares sin sabor ni ideas en la facultad de Económicas de la Universidad de Oviedo, a lo que el ex presidente respondió con una peineta (en la foto) que hizo en nombre de muchos millones de españoles.
La clásica propaganda izquierdista quiso utilizar el gesto, como de costumbre, para identificar a la derecha con los malos modales en las formas (caso de El País, cronista del Gobierno) o, simplemente, criticar al ex presidente (como es el caso del Púbico). Lo cierto es que los calamares insípidos estaban llamando ''asesino'' y ''fascista'' (palabra favorita, y probablemente única en el vagaje político, de la izquierda enfurecida e iletrada) a Chema Aznar.
Lo que la Propaganda Izquierdista olvida son las muchas reacciones perrunas de periodistas afines, como Daniel Anido, María Antonia Iglesias o la banda de los titiriteros esgaeanos, sin ir más lejos.
Hoy, los mismos que defienden a Garzón (el cazador, el que pide millones a Botín y los recibe, el que no quiso que Marlaska se hiciera cargo del Chivatazo del Faisán) se llenan la boca de malas palabras hacia Aznar. Olvidan (al igual que lo olvidan cuando critican furtivamente a la Iglesia) que Aznar es una persona, con sus manos, sus piernas, su cabeza, su cuello y su tronco (a lo Cristiano Ronaldo, eso sí). ¿Pero qué es eso del protocolo? ¿Pero qué es eso de la educación de la que habla el púbico diario Púbico? La que tienen esa panda de calamares quienes lo llaman terrorista y asesino y la que tienen ustedes, perdona, VOSOTROS, promulgando cada día en esas basurientas páginas el odio a todo lo que se salga de vuestro pensamiento único y uniformista teñido, eso sí, de una defensa hipócrita y sectaria de esas cosas de las que tanto os gusta hablar ''tolerancia'', ''respeto'' y blablabla. Eso es lo que son: blablablases, palabras sin sentido. Y eso es lo que sois: periodistas sin escrúpulos y obsesionados con algo que, desgraciadamente, tenéis: PODER.

jueves, 21 de enero de 2010

La derecha de los maricomplejines


Hace escasas horas volví a impactarme con otra de esas noticias que uno no puede creer: El PP renuncia, también, a oponerse a la ley antidescargas de la ministra González Sindemocracia. Y es que hacía sólo un día, el ''nuevo'' Partido Popular presentó su propuesta educativa para el pacto con Gabilondo en el que traicionaban a sus votantes una vez más: El PP renuncia a eliminar Educación para la Ciudadanía.

En su día ya fue Feijóo, el que aupado hasta el poder por asociaciones que reclamaban la libertad lingüística y el bilingüismo, como Galicia Bilingüe, se olvidó de sus promesas y presentó un modelo educativo trilingüe que no decía nada de libertad de elección del idioma por parte de los padres incluyendo el inglés... ¿para qué?

El caso es que la mala hierba crece bastante rápido y el modelo de Feijóo ha sido apadrinado por los diferentes barones territoriales del PP en comunidades bilingües como Baleares o la Marca Hispánica.

El Partido Popular, sobretodo a raíz del congreso de Valencia, comete dos errores clamorosos en su manera de orientar la política:

El primero de ellos reside en el complejo de inferioridad que ha adquirido la derecha en España en las últimas décadas, hasta el punto de dar la sensación de no sentirse legitimado para gobernar un país. La propaganda de la izquierda y la manipulación de la historia reciente de la que ha sido testigo este país en estos decenios ha sumido a una torpe, vulnerable y débil derecha española en un complejo sin precedentes en España ni tampoco en ningún otro país de Uropa.

El segundo de los errores consiste en esa falsa creencia, muy extendida en este país y dentro del seno del Partido Popular, de que los votantes de la derecha los tienen asegurados hagan lo que hagan. Nada más lejos de la realidad. Es cierto que el voto de la derecha es más fiel y comprometido que el de la izquierda pero, no obstante, la dejadez y la falta de rigor y la débil oposición que está ejerciendo el partido de Génova, 13 puede costarle caro a la hora de movilizar a su electorado que, aunque fiel, no es tonto, cosa que sí parece demostrar que es la plana mayor del PP.

Le preguntan por Franco, por la historia de España, por las autonomías, por los ''avances'' sociales de la progresía española y... el complejo que sufren es tal... el miedo se apodera de sus semblantes. ¿Miedo a qué?... ¿A ser como eres?. Ese miedo a equivocarse está llevando al partido donde estuviera Aznar, Zaplana, Acebes, Pizarro y otros tantos a buscar el fallo del contrario y vivir de lo mal que lo hace el contrario.

El empeño de los sectores gallardonitas del PP de destruir la esencia de este partido y ponerlo al servicio de la voluntad de los socialistas ha llevado a acuñar la autodefinición de partido de centro reformista en sus estatutos de funcionamiento, a alabar a la Cadena SER y a El País, que tantas veces les han insultado con ánimo del más mugriento lucro.

La diferencia en intención de voto obscila entre los 2 y los 5 puntos de diferencia. Distancia insignificante para que la maquinaria mediática del Gobierno la neutralice de aquí a las elecciones... Vuestro centrismo está llevando a esto: a una distancia de 2 a 5 puntos donde debería haber 20.

Al electorado hay que movilizarlo y ustedes, señores del PP, no lo están haciendo. Estáis dejando de lado y traicionando a vuestros votantes para captar cuatro votos del centro y de la izquierda menos sectárea (que también la hay, aunque parezca que no).

Faisán, 11M, crisis económica, leyes y estatutos anticonstitucionales (no inconstitucionales), corrupción y desvergüenza, fracaso educativo, jueces corruptos...

La fuerza de vuestro rival reside en vuestra ignorancia, vuestro complejo y vuestro miedo...

miércoles, 30 de diciembre de 2009

¿FIFA O PRO?


Algunos que presumimos de decirnos ''veteranos'' en la cuestión sabemos de lo que hablamos, y es que un año más los dos mejores simuladores de fútbol del mundo vuelven a librar su combate particular, tanto en las tiendas de videojuegos como en las casas de sus fieles jugadores. Habéis acertado (lo pone en el título, por ello no tiene excesivo mérito), estoy hablando del FIFA y del PRO, dos juegos que forman parte de la vida de muchos aficionados al ''ciberfútbol'' (o ciberfúrbol, como diría Villar).

Y es que recuerdo cómo siendo sólo un crío de 10 u 11 años empezaba a observar en la prensa dedicada al sector y entre los jugadores a la mítica PSONE esa rivalidad que se ha extendido hasta hoy: ¿o FIFA o PRO?.

Corría el año del señor de MMII, o 2002, cuando la casa KONAMI lanzó a la venta el ISS PRO EVOLUTION 2. Sólo los más fieles se acordarán de ello. No fue el primer juego de fútbol que lanzaba la distribuidora japonesa pero sí el primero que consiguió plantar cara al que, hasta entonces, había monopolizado sin rival el mercado de la simulación del Deporte Rey. Particularmente tuve la fortuna de jugar a ambos y técnicamente, PRO (o ISS como se llamaba entonces) comenzaba a ponerle las cosas difíciles al juego de EA.

Aunque el panorama seguía favoreciendo a FIFA, 2004 fue decisivo ya que PRO consiguió numerosas licencias y, pienso, fue ahí cuando dejó de haber color y la diferencia entre ambos era abismal a favor del japonés.

No obstante, en los últimos años la diferencia se ha vuelto a contraer, PRO ha perdido gran parte de las licencias y nos ha demostrado, por lo menos en las plataformes de PSP y PS2 que ha alcanzado su cénit y dificilmente puede mejorar más, mientras que su adversario continúa mejorando de una forma imparable y a algunos, ha conseguido encandilarnos con una calidad gráfica que se aproxima mucho a la realidad.

No sabría elegir a ninguno, es como responder a cuál de tus dos hijos quieres más. Me tira mucho lo de las licencias pero, a la vez, admiro la calidad de la jugabilidad del PRO así como la mayor dificultad que presenta. Pero FIFA sigue mejorando...

Ahora os toca a vosotros

¿FIFA o PRO?